El tónico

El tónico es imprescindible para mejorar la textura de la tez, cerrar los poros, y eliminar cualquier resto de suciedad que el limpiador haya podido dejar. 

Cualquier tratamiento que se siga de manera posterior a la aplicación del tónico, dará mejores resultados, pues este prepara y equilibra el cutis. 

 

La estimulación sanguínea y muscular que proporciona el tónico es imprescindible para la prevención de alteraciones cutáneas producidas por la inflamación capilar.

Tipos de tónico

Como no todas las pieles son iguales, no todos los tónicos tienen las mismas características, sino que se adaptan a los diferentes tipos de piel.

 

Las pieles secas deben utilizar un tónico libre de alcohol y a la vez muy nutritivo.

Las pieles grasas necesitan tónicos astringentes que retrasan la producción de sebo y matifican la piel, eliminando los brillos antiestéticos. Además, evita la formación de puntos negros y espinillas.

 

En cualquier caso, se recomienda que el tónico que se utiliza no sea excesivamente irritante ni sensibilizante.

Eau Australe Révélatrice

El agua de tratamiento tonificante para las pieles normales y secas.

Un gel de agua de rosas que deja la piel fresca y vigorizante como el rocío de la mañana.

Eau Polaire Révélatrice

El agua de tratamiento tonificante para las pieles mixtas y grasas.

Un gel de agua de Bayas Árticas, extremadamente refrescante. Cierra los poros dilatados y revela el cutis. Deja la piel fresca y tonificada.


Aplicación

Debe utilizarse todos los días después de la leche limpiadora.

 

Puede empaparse un algodón en el producto y aplicarlo en la piel mediante toquecitos suaves, evitando frotar la zona.

Otra manera es rociar el tónico directamente sobre el rostro, en el caso de que contemos con un pulverizador.

Resultados

ü  Firmeza del rostro.

ü  Textura del cutis mejorada.

ü  Revitaliza los sentidos.

ü  Activa la circulación.

ü  Poros cerrados.

ü  Sensación de frescor.

ü  Efecto calmante y relajante.


Compartir



Escribir comentario

Comentarios: 0